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Imagen: César Mejías

Finn: el perro héroe que vino a Chile y salvó a los pingüinos de Humboldt

Los esfuerzos por erradicar la plaga de conejos en la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, fueron exitosos. Hoy la zona está libre de estos animales y los pingüinos, fuera de peligro. Uno de los protagonistas de esta misión, fue un simpático perro llamado Finn.

Por María Victoria Coutts | 2018-04-19 | 15:25
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“En esta isla, después de la remoción de los conejos invasores, han aumentado de manera significativa la cubierta vegetal, así como la superficie y número de colonias de nidificación de aves marinas” (Richard Torres).
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¡¿Un perro a cargo de salvar a los pingüinos?! Así es y en El Definido te contamos su historia.

Su primera gran misión: una isla desierta

Finn es un labrador retriever de 10 años que nació en Nueva Zelanda y fue rescatado de una perrera. Durante algunos años, fue entrenado especialmente para encontrar conejos.

Primero le tocó trabajar para el Servicio de Parques y Vida Silvestre de Tasmania y, un tiempo después, se embarcó en un viaje a una isla desierta en Australia, la Isla Macquarie. Allí, junto a un equipo de biólogos de la organización Island Conservation –dedicada a prevenir extinciones de animales a través de la remoción de las especies invasoras- llevó a cabo su primera gran misión.

Allá se convirtió en una parte clave del Proyecto de Erradicación de Plagas de la isla. Finn y otros perros especialistas trabajaron arduamente durante tres años en la detección de conejos invasores europeos (el conejo común que todos conocemos) que habían sido introducidos como fuente de alimento en 1879, pero que después de un tiempo, se habían transformado en los responsables de la destrucción casi catastrófica de la vegetación de la isla. El proyecto fue declarado un éxito en 2014 y actualmente el lugar está libre de conejos, ratas y ratones invasores.

Pero Finn no había tenido tiempo para descansar, cuando fue llamado para una nueva misión.

¡Los conejos invaden una isla en Chile!

Esta vez, la aventura era en un país del que nunca había escuchado, pero donde lo necesitaban con urgencia. No se pudo negar y en 2014 llegó a Chile desde Australia, junto a su adiestradora y fiel compañera, Karen Andrew.

La Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, ubicada en parte en la Región de Atacama y en la de Coquimbo, se encontraba en peligro. Todo se debía a los conejos europeos que fueron introducidos a principios de del siglo XX por los pescadores, quienes los llevaron a las islas Choros y Chañaral, para poder contar con una fuente de proteína animal.

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“Es una historia que ha ocurrido en numerosas islas en el mundo, donde navegantes o pescadores lo hacían para contar con alimento en sitios aislados. Sin embargo , estas especies -al no ser parte del ecosistema de islas- generan daños de gran impacto en la biodiversidad nativa”, explica a El Definido el gerente de áreas silvestres protegidas de CONAF, Richard Torres.

El problema fue que estos conejos, completamente inofensivos a simple vista, comenzaron a destruir la vegetación nativa, despojaron los arbustos y plantas herbáceas, y ocuparon los nidos de yuncos y pingüinos. Además, se devoraron los cactus que le daban sombra y refugio a los polluelos de los pingüinos. En resumen, los conejos se transformaron en verdaderos enemigos y destructores del lugar (pobres, ¡no era su intención pero dejaron “la crema”!).

“Los pingüinos, por ejemplo, son especies que tienen una pareja y un nido. Los conejos, al quitarles sus nidos, los obligaban a buscar nuevos sitios donde nidificar, requiriendo mucho esfuerzo y tiempo , pudiendo perder incluso su oportunidad reproductiva del año”, cuenta Torres.

Entonces, frente a este poco alentador panorama, en 2009 se dio inicio al proyecto de Restauración Ecológica de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, el que en total duró nueve años. ¿Qué hicieron con los conejos?

El trabajo consistió en remover esta especie de las islas donde nidifican el Pingüino de Humboldty el Yunco (especies amenazadas), nos explica Torres.

Para esto, en un trabajo coordinado con Island Conservation, comenzaron a aplicar un producto químico en la isla Choros, que es el mismo que se usa para plagas agrícolas como roedores, pero en cantidades amigables para el medio ambiente, controlando todos los factores de riesgo ambiental y operativo. El producto terminaría con los conejos y por fin la fauna endémica podría recuperar su equilibrio en la isla.

Finn en acción

Una vez que ese trabajo había finalizado, necesitaban la ayuda de un perro para confirmar que habían podido eliminar definitivamente a los conejos, pues éste podría rastrear a los que aún vivían. Fue así como en 2014 Finn llegó a la isla Choros y durante tres semanas la recorrió de punta a rabo en busca de posibles rastros de conejos, su especialidad.


Entonces, acompañado de su entrenadora, cada vez que Finn encontraba un rastro se ponía eufórico y como premio recibía cariño, juegos o alimentación. Se trata de un nivel de entrenamiento exigente, ya que en el terreno hay muchas distracciones, pero él estaba concentrado y preparado para no perseguir especies nativas como los pingüinos, por ejemplo.

Una vez que se confirmó que no quedaban más conejos en la isla Choros, Finn debía volver a Australia, sin embargo, el traslado era carísimo, porque allá tienen barreras de bioseguridad muy estrictas (es decir, Finn debía realizarse costosos exámenes para poder volver a su tierra natal). Entonces se decidió dejarlo en Chile, porque él ya estaba en una etapa para ser declarado senior o “jubilarlo”. Devolverlo ya no tenía mucho sentido, nos explica Christian López, miembro de Island Conservation y quien finalmente adoptó a Finn.

En 2015 Finn fue a ayudar a otro proyecto de conservación en Juan Fernández, y en 2016 volvió a la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, pero a la isla Chañaral, para confirmar que habían logrado retirar todos los conejos invasores. Esta isla es más grande y el terreno más complejo, por eso ahí el trabajo fue un poco más difícil, pero a fines de 2017 se completó con éxito una operación que duró cinco semanas.

Un héroe de nariz húmeda

El rol de Finn en el proyecto fue crucial, porque gracias a su ayuda se logró confirmar el trabajo que habían realizado en las islas.

“Con los ojos, oído, y olfato que tenemos los seres humanos, necesitamos mucho tiempo para recorrer la isla una y otra vez, para tener certeza que no quede ningún conejo invasor. Mientras que el olfato que tiene un perro detector permite cubrir mucho más terreno en menos tiempo”, nos explican desde la ONG Island Conservation.

Torres nos cuenta que las islas Choros y Chañaral juegan un rol clave en la sobrevivencia de los pingüinos y yuncos, porque concentran los mejores sitios de nidificación a nivel global. “Es decir, se logró un hito en conservación de nivel planetario”, dice.

¿Los resultados?

¡Simplemente sorprendentes! Por primera vez en 100 años las aves amenazadas tienen esperanzas de vivir en paz, después de la eliminación del conejo invasor.

“La primera isla (Choros) se liberó de estos a mitad del 2014, por lo que ha tenido mayor tiempo para mostrar signos de mejoría. En esta isla, después de la remoción de los conejos invasores, han aumentado de manera significativa la cubierta vegetal, así como la superficie y número de colonias de nidificación de aves marinas. En el caso de Chañaral, cuyo éxito se logró a fines del 2017, por ahora se ha visto el aumento en cobertura vegetal y hemos tenido un gran hallazgo: identificación de 17 especies vegetales nunca antes descritas para la isla y que posiblemente estaban siendo diezmadas por la especie invasora”, cuenta Torres.

Pero ¿qué pasó con Finn?

Luego de terminar en Chañaral, volvió al Archipiélago de Juan Fernández, donde se convirtió en un superhéroe de la tenencia responsable de mascotas. En la isla, lo han llevado a actividades con niños escolares y en la comunidad, donde ha demostrado sus dotes de perro adiestrado, para motivar a los más pequeños a la adopción y buen trato de las mascotas.

Ahora Finn está jubilado y disfrutando de la vida, como un perro común y corriente, en la isla Robinson Crusoe.

¡Conoce la verdadera cara de Finn!

Finn en la isla Macquarie. Foto por: Karen Andrew, Departamento de Conservación de Nueva Zelanda.


Finn en isla Choros. Foto por: Karen Andrews/Island Conservation


Finn en isla Choros. Foto por: Karen Andrews/Island Conservation

Foto por: Maddy Pott/Island Conservation



Island Conservation

¿Conocías el trabajo que se hizo en la reserva para proteger a los pingüinos?

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Comentarios
Mario Cifuentes | 2018-04-19 | 15:32
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Ojalá el perro Finn ayude a salvar nuevamente la reserva de los intereses maquiavélicos, cortoplacistas y depredadores de aquellos que desean instalar 2 minas a tajo abierto y 3 megapuertos que van a destruir este ecosistema único en el mundo.

#NOADOMINGA
#ArchipielagoHumboldt
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El Sharif Ramires Provoste | 2018-04-19 | 17:57
1
"Hora de aventuras, llama a tus amigos, vamos a tierras muy lejanas. Con FINN el perro,..."
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gif Comentario destacado por El Definido
Daniel Gallardo Arévalo | 2018-04-24 | 11:28
4
¡Qué bonito artículo! Bien redactado y con maravillosas ilustraciones. ¡Felicitaciones!
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Gracias Daniel! Le estamos poniendo empeño a los GIF :)
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